Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2004.
Resumen
- 06/08/2004 07:47 - AHORA
- 07/08/2004 18:46 - CARTA ENVIADA AL PERIÓDICO "EL PAIS"
- 08/08/2004 12:47 - SILENCIO
- 19/08/2004 18:53 - Ayer llegó un gato
- 29/08/2004 20:52 - Pasan los días
06/08/2004
AHORA
El lunes coloqué la bandera roja que envolvía tu urna sobre la barandilla del puente de madera. El agua del Lozoya saltaba con fuerza sobre la pequeña cascada, a mi lado todos los que te querían tanto: tus hijos, nuestra hija adoptiva y su marido, tu hermana, muchos amigos.
Levanté lentamente el puño, como le enseñaste a Irene, tu nietita, la última vez que la hiciste dormir la siesta. Con tu hijo fui esparciendo tus cenizas sobre el río, hice lo que dijimos que haríamos si nos pasaba algo.
Volver a la tierra, al agua.
Ahora estoy en nuestra casa, te veo sentado en el sillón leyendo El País o el libro de Bryce Echenique, el que dejaste sobre la mesita de noche, o haciendo crucigramas.
Te veo, amor mío, te siento en cada uno de los objetos, oigo tu voz - más arriba, al costado - cuando fuimos colgando cada uno de los cuadros hace sólo tres meses y medio en nuestra nueva casa: el retrato de Pablo Iglesias, el Kandinsky, el grabado de Nelly...
Y ahora .........
Levanté lentamente el puño, como le enseñaste a Irene, tu nietita, la última vez que la hiciste dormir la siesta. Con tu hijo fui esparciendo tus cenizas sobre el río, hice lo que dijimos que haríamos si nos pasaba algo.
Volver a la tierra, al agua.
Ahora estoy en nuestra casa, te veo sentado en el sillón leyendo El País o el libro de Bryce Echenique, el que dejaste sobre la mesita de noche, o haciendo crucigramas.
Te veo, amor mío, te siento en cada uno de los objetos, oigo tu voz - más arriba, al costado - cuando fuimos colgando cada uno de los cuadros hace sólo tres meses y medio en nuestra nueva casa: el retrato de Pablo Iglesias, el Kandinsky, el grabado de Nelly...
Y ahora .........
07/08/2004
CARTA ENVIADA AL PERIÓDICO "EL PAIS"
Le dolía el vientre y la espalda, le comentó que creía tener gases.
El médico no levantó la vista del papel que estaba leyendo, no supo si mi marido era alto, bajo, rubio o moreno, no lo miró, no lo tocó, sólo extendió un papel, sin mirarlo, donde había escrito Aerored, no leyó en ningún momento el informe que mi marido le entregaba.
Siguió con los dolores y el domingo 25 con vómitos de sangre lo llevamos a Urgencias del Hospital La Ribera de Alzira donde lo atendieron con suma rapidez, le hicieron todo tipo de pruebas y me dijeron que se estaba desangrando. Lo operaron indicándome que había pocas esperanzas, estuvo en la UCI hasta el viernes 30 que volvieron a operarlo ya sin esperanzas. Murió el 31 de julio a las 0.30 horas.
Los cirujanos que le operaron, los médicos y el equipo de la UCI se desvivieron por él, lo cuidaron con profesionalidad y nos atendieron con suma delicadeza viendo nuestra angustia.
Uno de los cirujanos me indicó que si el médico de cabecera lo hubiera mirado, lo hubiera tocado y realizado una ecografía cuando fue el 12 hubiera detectado rápidamente lo que tenía.
No indico apellidos porque he escuchado a mis vecinos de Simat en cientos de anécdotas sobre la actuación de este médico, parecería contar con grandes apoyos ya que al parecer ha habido otras denuncias y continua allí sin cumplir su juramento como médico pero cobrando el dinero que todos nosotros le pagamos.
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Esta carta ha sido publicada en el periódico El País, Comunidad Valenciana el día 9 de agosto en "Opinión del lector".
Esos datos se enviarán a las autoridades competentes médicas valencianas.
Espero que un hecho como el que he vivido no vuelva a repetirse.
08/08/2004
SILENCIO
Sólo silencio, he deambulado por el pueblo, he comprado el periódico, me acerqué a la piscina y comencé a llorar, allí estuvimos un día antes de ir al hospital.
Cuando volví a casa me sentí enormemente sola, sólo silencio.
Cerré totalmente la ventana, me metí en la cama, deseaba dormirme y no volver a despertar.
El teléfono no ha sonado...
Los amigos, que sé que me quieren, tienen sus ocupaciones cotidianas.
El teléfono no ha sonado...
No me atrevo a llamar y decir lo sola que me siento, lo mal que estoy.
Me he levantado, he encendido Radio 2 y con una música, no sé qué es, de violín, escribo esto.
Cuando volví a casa me sentí enormemente sola, sólo silencio.
Cerré totalmente la ventana, me metí en la cama, deseaba dormirme y no volver a despertar.
El teléfono no ha sonado...
Los amigos, que sé que me quieren, tienen sus ocupaciones cotidianas.
El teléfono no ha sonado...
No me atrevo a llamar y decir lo sola que me siento, lo mal que estoy.
Me he levantado, he encendido Radio 2 y con una música, no sé qué es, de violín, escribo esto.
19/08/2004
Ayer llegó un gato
Querido mío, ayer trajeron el gatito que ambos esperábamos.
Sé que lo hubieras mirado atentamente y me hubieses preguntado qué nombre darle.
Hemos unido, en nuestros primeros días de relación, a mi gata Flora con tu gato Simón, el marquesón.
En nuestra casa siempre hubo uno, dos y hasta tres gatos y uno o dos perros.
Y ahora, como siempre he hecho, tú siempre reías, hablo suavemente con Pichi Plumita que en cuanto ha llegado se ha colocado en tu lugar del sillón.
¿Podré criar este gatito sola, sin tus risas y tus comentarios?
Sé que lo hubieras mirado atentamente y me hubieses preguntado qué nombre darle.
Hemos unido, en nuestros primeros días de relación, a mi gata Flora con tu gato Simón, el marquesón.
En nuestra casa siempre hubo uno, dos y hasta tres gatos y uno o dos perros.
Y ahora, como siempre he hecho, tú siempre reías, hablo suavemente con Pichi Plumita que en cuanto ha llegado se ha colocado en tu lugar del sillón.
¿Podré criar este gatito sola, sin tus risas y tus comentarios?
29/08/2004
Pasan los días
Dentro de dos días se cumple el primer mes de tu ausencia.
Me cuesta hablar, paso largas horas en silencio y me sobresalto cuando suena el teléfono.
Silke e Inma me llaman todos los días, me dan ánimos y cariño.
Ahora me duele más tu ausencia: te busco por la calle, te espero en la puerta de casa, preparo dos cubiertos en la mesa.
Sueño que te tengo a mi lado, que río con tus bromas, que escucho tus críticas, que sigues diciendo que Haro Tecglen se ha comido una coma o un punto y coma.
Pero sólo es un sueño del que no quisiera despertarme.
Y sé que quieres que siga adelante, pero es muy duro el esfuerzo.
Me cuesta hablar, paso largas horas en silencio y me sobresalto cuando suena el teléfono.
Silke e Inma me llaman todos los días, me dan ánimos y cariño.
Ahora me duele más tu ausencia: te busco por la calle, te espero en la puerta de casa, preparo dos cubiertos en la mesa.
Sueño que te tengo a mi lado, que río con tus bromas, que escucho tus críticas, que sigues diciendo que Haro Tecglen se ha comido una coma o un punto y coma.
Pero sólo es un sueño del que no quisiera despertarme.
Y sé que quieres que siga adelante, pero es muy duro el esfuerzo.
